Mostrando entradas con la etiqueta Fórmulas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fórmulas. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de marzo de 2020

Tardes de jaboneo poco antes de Navidad

Parece que hace un siglo, pero no han pasado ni cuatro meses. Con Sonia y Liset hicimos maravillosos jabones de mango, con oleato hecho con las almendras de  varios mangos; es uno de mis jabones favoritos...


Es el de la izquierda, los búhos  son de jabón de naranja. Como se acercaba Navidad hicimos campanas, Santas, abetos... todas esas cosas.

Hicimos pomada de caléndula y bálsamo labial con manteca de karité, a la manera que me enseñó mi amiga Anje: 25 gr. de manteca de cacao, 25 gr. de karité, 50de girasol o pepita de uva, oliva o lo que quieras, y si es oleato, mejor. Calentar hasta derretir todo despacio y al baño María, añadir aceites esenciales al gusto y dejar enfriar en tarros.

Hicimos más jabones y glicerinas varias:


Hoy acabo de gastar un oleato de lavanda que se nos quedó para la próxima, yo sola con la sosa y lo demás, en fin, cosas de estos tiempos.

Les mando muchos besos a mis jaboneras, y a esa otra que está tan lejos ahora.
Quieran los dioses ser benévolos y volvernos a juntar en más rituales jaboneros.

Mucha suerte y abrazos para todxs

martes, 20 de septiembre de 2016

Jabón de áloe vera sin aceite de oliva




Jabón de áloe vera y unas pocas ralladuras de jabón de aguacate. El claro es su color natural, el verde lleva colorante de grado alimentario. 


En cuanto a aceites, es un jabón raro ( para mi) porque no contiene aceite de oliva. Lleva coco, palma, canola,  sésamo y mostaza. Con jugo de áloe vera y extracto oleoso de áloe vera.
Aceites esenciales de azahar, hinojo,  bergamota, litsea cubeta y petit grain en cantidad generosa.


Copio la fórmula pensando sobre todo en aquellos que no pueden conseguir aceite de oliva:

Aceite de palma   244
Aceite de coco      305
Aceite de canola  212
Aceite de sésamo   76
Aceite de mostaza 68
Jugo de áloe vera congelado 227 (+ 73 de extracto oleoso en la traza)
Sosa        124 

Sobreengrasado 10%, concentración 30%

El índice de yodo es de 60, y la insaturación de 151.

El sésamo se puede sustituir por maíz

Los valores quedan muy bien, menos la dureza, pero  para dar 45 de dureza en la calculadora, ha quedado bastante bien, yo estoy muy contenta con él, el tacto es muy suave, y huele de maravilla.
GuardarGuardar

domingo, 28 de febrero de 2016

El jabón de limpieza perfecto

Lleva aceite de oliva no muy usado, coco, maíz y manteca de cerdo.
Además le he añadido hojas de laurel secas y trituradas.
Con un sobreengrasado de -20%, es suave al tacto, casi da pena fregar los platos  con él.



Esta es la foto de la criaturas.

Y esta la fórmula:

Oliva usado           607
Coco                       506
Girasol                   405
Manteca de cerdo 400 
Agua                       900
Sosa                        350  
              

jueves, 10 de diciembre de 2015

Aceitunas arrugadas y mucho jabón de lavar


Las aceitunas ya se van arrugando, poco a poco y de manera natural pierden agua. Dentro de unos días habrá que meterlas en un buen aceite de oliva.

Mientras tanto, ando atareada haciendo jabón de lavar, de repente me regalaron unos 13 litros de aceite de oliva usado, así que a jabonear mucho.



Ya tengo hechos más de la mitad de los 13 litros.
La fórmula, de lo más simple:

Aceite usado de oliva 1.200 gr.
Agua                               660 gr.
Sosa                                210 gr.

El sobreengrasado -20%, y la concentración al 24%, así se corta de maravilla.

domingo, 4 de octubre de 2015

Cómo fabricar un limpiasuelos perfecto para terrazo

Bueno, he tardado años, lo reconozco.

Empecé usando en el agua jabón y vinagre, y como te pases con el vinagre el jabón se corta. Fórmula descartada.

Jabón solo ( un chorrito de jabón casero), el suelo queda mate, más mate cuanto más jabón pongas.

Paso de amoníacos y lejías, paso de pagar un dineral ( 3 euros la botella) por un líquido para el suelo, eso ni intentarlo a estas alturas de mi vida.

Las nueces de lavado (decocción) con vinagre no están mal; pero, a veces, estás pasando la fregona y tienes la impresión de que el agua no se "adhiere " bien al suelo, algo debe fallar en esta fórmula casi perfecta.


Hasta que un día se te enciende la bombilla, haces pruebas y funciona ¡ voilà !...... añades al agua para fregar el suelo, además de la decocción de nueces con vinagre, una cucharada de bicarbonato.

En la imagen de arriba, el suelo fregado con esa nueva mezcla. perfecto para mi gusto.

Tengo aún una botella llena, la iré usando junto con bicarbonato ( el último paquete de un kilo en la droguería me costó menos de 2 euros). La botella de vinagre sale a 1 euro el litro, las nueces, 15 el kilo, pero duran una barbaridad.

Y... tengo alguna idea más...... añadiré también al agua una infusión de hojas de laurel ( aleja a las cucarachas) o una decocción de romero y tomillo, o lavanda, según lo que recoja por el campo; las haré bien concentradas y las guardaré congeladas en bolsas de cubitos, solo tendré que abrir el congelador y poner un par de cubitos en el agua bien caliente, añadir las nueces/ vinagre y el bicarbonato, y a fregar.

Sospecho que esta fórmula ha de ir bien para la madera, pero no tengo parquet, no puedo probarlo. Si alguien lo prueba y funciona, agradeceré que lo comente.

Y estaré contenta si alguien más incorpora esto a su vida, contamina menos y se acerca un poco más a la libertad.

Abrazos para todas/os, hoy la bruja burbujas está muy contenta.

viernes, 10 de abril de 2015

Desodorante casero sin harina



Por la red circula una peculiar receta de desodorante casero con harina de maíz.

Siempre me he negado a ponerme harina en las axilas, no creo que sirva de mucho. No le veo sentido, salvo para hacer la mezcla más consistente. Antes que eso pondría una goma: xantana, guar.....

He probado otras recetas, que si bicarbonato, que si arcilla verde (que no veas como pringa si te pasas), y he obtenido diferentes grados, entre el fracaso y el éxito parcial.

El bicarbonato raspa al aplicarlo, salvo que antes se neutralice mezclándolo con un poco de vinagre, su aliado y enemigo. Por supuesto un vinagre de calidad y macerado con buenas plantas. Estas no solo nos sirven para obtener oleatos, tinturas o extractos glicerinados, también pueden ser maceradas en vinagre con muy buenos resultados.

No me gusta el vinagre de manzana, salvo que sea biológico, para mi el mejor vinagre es un buen vinagre de vino tinto, porque es el que contiene más polifenoles. Antiguamente el vinagre se hacía en casa, otro día os contaré sobre eso, un experimento pendiente.

De todas mis indagaciones, me ha quedado claro que una buena dosis de aceite del árbol de té es imprescindible. Además óxido de zinc, tiene buenas propiedades en preparados para piés "aromáticos", así que también irá bien para un desodorante. Y gel de áloe vera.

Copio de http://www.supernatural.cl/usos-cosmeticos-aloe-vera.asp

"El Aloe Vera Penetra en las tres capas de la piel: Epidermis, la dermis, la hipodermis, expulsando bacterias y depósitos de grasa que tapan los poros. Al su vez la acción de los nutrientes naturales, los minerales, las vitaminas, los aminoácidos y las enzimas, estimulan la reproducción de nuevas células"

También es astringente, y tiene propiedades como filtro solar. Siempre imaginé que mi desodorante acabaría llevando áloe vera, y es que, a veces, me lo aplico directamente como si fuera un desodorante. 

Compro un gel de áloe vera comercial ( de los pocos productos comerciales que siempre hay en mi baño ). En España es caro, así que cuando viajo a Manchester  lo compro allí, cuesta la mitad:



Y ahora, os copio la fórmula de mi desodorante, no he añadido gomas ni ningún emulsionante, ha quedado una loción bastante ligera y nada grasa:

Gel de áloe vera          40 gramos
Glicerina                       3 gramos
Óxido de zinc               3  gramos
A.e. árbol del té           2  gramos
Agua de rosas            10  gramos
A.e. de romero           20  gotas
E.s.p.                           14  gotas

Y la foto del invento:




domingo, 31 de agosto de 2014

Mi antical casero


 Y además barato.

Superficies como bañeras, cristales o azulejos necesitan un producto que las limpie, pero que no sea alcalino para que queden brillantes.

Si un cristal está muy sucio, la piedra verde le irá de maravilla, al ser abrasiva, arrastrará los restos y la suciedad del cristal. Pero si se trata de una bañera, hay una mejor opción, un producto jabonoso y ácido a la vez: decocción de nueces de lavado con vinagre a partes iguales.

La fórmula es simple: 
500 gramos de agua
8 o 10 mitades de nueces de lavado
500 gramos de vinagre.

Poner a calentar el agua en un cazo y echar en ella las nueces. Dejar hervir a fuego suave 5 minutos; apagar y esperar un rato y luego dejar hervir otros 5 minutos. Cuando enfríe, se cuela y se añade el vinagre. Ya tenemos nuestro antical listo para usar.

Ojo, no usar nunca sobre superficies de granito o mármol, la acidez del vinagre no les va nada bien.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Jabónes sin aceite de oliva, para lavar ropa y de tocador

Este mes de marzo se me acumulan las ideas ...... y los borradores en el blog. Así que voy publicando seguido por eso ( bueno, mi objetivo es acabar con la industria del detergente por contaminadores y envenenadores.... )

Es posible hacer un buen jabón sin usar  aceite de oliva, duro, espumoso y con un índice de yodo razonable.

Ya sé que en España no tiene sentido, podemos encontrar aceite de oliva bueno a precio razonable, o aceite de oliva muy barato, seguramente de procedencia maroquí..-

Así es el mundo, le vendemos nuestro oro verde a los italianos para que lo exporten como propio a medio mundo y compramos aceite de oliva marroquí, elaborado en almazaras sucias, de olivares tratados con pesticidas que la Unión Europea prohíbe.

Pero me estoy yendo por las ramas.....del olivo.



Hay países en los que es difícil y caro encontrar aceite de oliva.

Yo he elaborado dos fórmulas sencillas sin aceite de oliva.

La primera es un fórmula para la lavadora, o para lavar ropa a mano:

Aceite de maíz        600 gramos
Aceite de coco        450 gramos
Manteca de cerdo    500 gramos 
Sosa                         250 gramos
Agua                        640 gramos

Tiene un sobreengrasado de -6%, dureza de 53 y un índice de yodo de 67.

Si cambiamos maíz por girasol, el yodo sube a 73, y la dureza baja a 49. Para esa misma fórmula, habría que poner 248 gramos de sosa en vez de 250, aunque tampoco pasa nada si ponemos 250.  

Veganos y vegetarianos pueden sustituir  la manteca de cerdo por aceite de palma, tiene el mismo índice de saponificación, nos bajará el yodo a 65 y nos sube la insaturación un punto, queda igual de estupendo. Seguramente es más cara, pero hace unos jabones estupendos.

Con esta misma fórmula podemos hacer un buen jabón de tocador.  Cambiamos la cantidad de sosa, ponemos 211 gramos, y lo demás igual.   Si ponemos girasol en vez de maíz,   bajamos el sobreengrasado al 8% ( para subir la dureza) y pondríamos 215 gramos de sosa; se puede añadir 40 gramos de cera de abejas para subir un poco la dureza, y nos quedará un buen jabón de tocador.

Aquí  tenéis la herramienta para calcular los valores y cantidades. Hay otras calculadoras, y en todos lo idiomas, pero yo uso esta.

Fotografía: uno de mis primeros jabones para lavar. Renovado con nueva marca de agua.

domingo, 14 de julio de 2013

Jabón de lavar para ropa delicada

Con aceite de oliva virgen, coco y girasol. 
Sobreengrasado -10%, todos los valores en negro en la calculadora, y una dureza perfecta de 51.
Las fotos de las criaturas:



 Llené esos moldes de arriba y al resto del jabón (aproximadamente la mitad) le añadí  150 gramos de bicarbonato disueltos en un poco de agua. Su color es menos blanco, pero ha quedado duro y tampoco pica:


Y la fórmula, por si queréis probarlo:

Oliva virgen     700
Coco                200
Girasol            150
Sosa                 167
Agua                425 

Da gusto tocarlo y oler su aroma a puro jabón sin nada más.
Si gelifica bien, al día siguiente lo podéis rallar, aunque es tan bonito que  da pena.

martes, 7 de mayo de 2013

Pomadas y ungüentos


Nuestros antepasados eran muy sabios, cada día lo tengo más claro.

Fabricaban sus pomadas caseras con buen aceite de oliva, plantas silvestres y cera de abejas. O con manteca de cerdo y sebo de vaca y buenas plantas

Y, si somos listos, a estas alturas deberíamos hacer lo mismo.

Porque tenemos a mano los ingredientes.
Porque serán más naturales.
Porque cada día debemos aprender a ser más autosuficientes.
Porque.....
En fin, que cada un@ busque y encuentre sus porqués......

Primero se prepara una maceración de plantas en aceite de oliva u otro , bien sea por el método en frío (de 28  a 40 días en frasco de  vidrio  bien tapado, poner la planta y cubrir con aceite  de la mejor calidad) o por el método en caliente ( planta y aceite al baño maría a fuego suave de 1 a 4 horas, o al sol si no es muy fuerte, o encima de un radiador.....)

No hay que freír las plantas, ni el aceite, claro. Se trata de usar un poco el sentido común.  No es lo mismo extraer las propiedades de una delicada flor de caléndula  que de unas hojas de romero, o de alguna raíz terapéutica.

Empecemos por recoger las plantas, que siempre será mejor que comprarlas, además de más barato.
Evitar siempre los campos sembrados y sus inmedicaciones; están llenos de herbicidas y porquería, que no queremos en nuestra piel. Evitar las márgenes de los caminos y carreteras; las plantas pueden estar contaminadas por humo de vehículos, o pueden haber sido rociadas con pesticidas para mejorar la visibilidad de la vía. El año pasado recogimos plantas en el bosque de Finlandia ( comunidad de Madrid) y a la entrada las márgenes del camino habían sido rociadas con pesticidas; las plantas se veían secas mientras el resto del campo rebosaba verdor.



Ya es  primavera, y ésta y el verano son momentos ideales para recoger buenas plantas en su mejor momento; ojo, siempre por la mañana y con tiempo seco.

Haced una lista de plantas que os interesen y que os sean conocidas; si no conocéis ninguna, empezad con una lista simple de 6 plantas básicas, por ejemplo: lavanda, hipérico, tomillo, caléndula, milenrama  y  artemisa. Buscad fotos, estudiad sus propiedades, recogedlas con amor y una buena navaja o tijera; nunca arranquéis la planta, cortad delicada pero firmemente, pidiendo permiso y dando las gracias  por el don.

No olvidéis llevar bolsas de papel para las diferentes plantas, y escribir con rotulador en cada bolsa el nombre de la planta recogida; si tenéis la suerte de tener un/a amigo/a que conozca las plantas, mejor que mejor.  De paso, disfrutad de la naturaleza y respirad hondo. El beneficio es doble: el paseo por el campo en contacto con la naturaleza y las propiedades de las plantas recogidas.

Ya en casa, con vuestros tesoros verdes, es hora de elegir si macerar en fresco o en seco; yo prefiero macerar en seco, porque la planta de esta forma tiene menos agua, y menos posibilidades de que nuestra maceración se estropee ; aunque la maceración en fresco es ideal en esta época del año.

Para secar, colgadlas patas arriba en un lugar oscuro y seco, atadas en manojos pequeños. En 15 días estarán listas para poner en aceite. Otro día contaré mis reflexiones sobre los aceites, pero hoy sería alargarme mucho.

Y ahora....... vamos a hacer una pomada. Ya tenemos nuestro macerado de plantas listo.
También podéis hacer una crema si queréis.

Necesitamos:
Nuestro oleato o maceración.
Un peso de cocina que pese al gramo.
Cera de abejas.
Dos cazos de distinto tamaño.
Una espátula.
Un pequeño batidor de capuchino, o en su defecto, una batidora, o un batidor manual.
Uno o varios tarros de cristal con tapa.

Todos lo utensilios han de estar perfectamente limpios, y desinfectados con un algodón empapado en alcohol. Filtramos el macerado, primero con un colador y después con una tela o gasa fina, o un filtro de café.

 Ponemos el cazo grande con agua al fuego, y en su interior ponemos el cazo pequeño con 5 gramos de cera por cada 100 de aceite ( podemos aumentar hasta 10 gramos si la queremos más densa).

Calentad lentamente al baño maría hasta que toda la cera esté muy bien fundida.

En ese momento, apagad el fuego y empezad a batir.

Retirar el cazo del agua y seguir batiendo; hay que bajar la temperatura poco a poco y sin cambios bruscos, podéis acabar incluso poniendo debajo un cazo con agua fría, pero ya que el cazo interior lleve fuera  del agua caliente un rato.

Cuando la densidad haya aumentado, podéis dejar de batir y envasar en los tarros. Tapad bien y etiquetad, dejad reposar a temperatura ambiente hasta el día siguiente, momento en el que podéis guardar.

Este tipo de pomadas, al no contener agua, no necesitan conservantes y duran hasta un año en un buen aceite. No uséis girasol ni almendras, se enrancian más rápido. Una buena opción es la manteca de katité, o la de cacao; mezcladas a partes iguales con un aceite líquido, os permiten  prescindir de la cera de abejas.

 No está de moda usar sebo o manteca en pomadas, pero si no sóis vegetarianos, os recomiendo que probéis, sobre todo si los animales han sido criados y alimentados en buenas condiciones.

La permeabilidad de las grasa a través de las capas de nuestra piel está en proporción a su similitud con ella. Así se absorben mejor las grasas animales, en segundo lugar las vegetales y las de peor absorción son los aceites minerales. No uséis nunca nunca vaselinas, parafinas y otras lindezas petrolíferas, creerme que son lo peor de lo peor.

Fotos: bosque de Finlandia (Madrid) y mi pomada de caléndula y artemisa. 

Enlaces que pueden ser intersantes:

El blog de una gran maestra:  http://naturalmolamas.blogspot.com.es. 
Todo el blog es muy interesante, pero referente a ungüentos :  http://naturalmolamas.blogspot.com.es/2012/07/el-unguento.html 

Otras cosas:

http://www.remedioscaserosweb.com/como_preparar_unguentos.html

http://www.veoverde.com/2010/01/receta-organica-una-pomada-casera/

Y un vídeo. Me parece interesante la forma de preparación,  pero creo que debería añadir el a.e. de lavanda cuando esté más frío:

http://www.youtube.com/watch?v=5ik7GC31-Z8




viernes, 12 de abril de 2013

El último champú


El último, porque este no lo cambio.

 Mi pelo es fino y rizado, muy fino; antes tenía mucho, peero.... de eso hace muchos años.

Treinta años de lavado diario con la flor y nata de lo que ofrece la industria cosmética, sumado a los anticonceptivos,  al estrés y a la contaminación, habían dejado mis pobres pelos en la uvi. Ahora es fino, tirando a seco y bastante pobre. Llegó a suponer un complejo para mí, y me había convertido en la reina de los gorros y sombreros.

Llevo más de un año sin usar un champú comprado, y lo empiezo a notar, mi cabeza va pareciendo otra.

He pasado por la pastilla de jabón y el pelo haciendo ñi-ñi al aclararlo, por el lavado con bicarbonato y el aclarado con vinagre diluido, por la tegobetaína y otras similares, y alguna cosa más que no recuerdo. Pero nunca nunca pobé el champú con biotina, no me he sentido caballo jamás.

Ahora os cuento mi champú..

Bueeno.....en realidad son dos,  me lavo el pelo dos veces a la semana, alternándolos.

El lavado-lavado es un champú de potasa, tenéis en el blog la receta en una entrada anterior. Al diluir la masa de la potasa, añado:

Una infusión de caléndula, tomillo, saponaria, milenrama y lavanda sustituyendo al agua.
Y un chorrito de: 
    Tintura de ortiga
    Extracto no alcohólico de cola de caballo.
   Aceite esencial de romero y lavanda
   Todo a ojo, nada  de medidas; la verdad es que huele rico rico.

Si sois rubias, ponedle a la infusión camomila, romero para todas ahora que es primavera y empieza a florecer, en fin, lo que vuestros conocimientos  os aconsejen, o la amiga sabia que conoce a todo lo que crece por el campo.....

El otro..... es un champú bastante ácido. Se compone de una decocción de nueces de lavado con un 15% de vinagre de manzana. Apenas hace espuma, pero deja el pelo limpio y brillante. Hago poca cantidad, y cuando se me acaba preparo otro botecito, más o menos cada dos semanas.

De vez en cuando, si mis pelos se levantan rebeldes, froto la capa de fuera con gel de áloe vera; me lo pongo en las manos y lo extiendo, luego paso las manos por encima del pelo y me peino, y funciona estupendaente como fijador. No lo hago yo (el gel) lo compro en el herbolario, hay varias marcas, algunas con aceite del árbol del té incorporado ( es el único potingue que compro, que no hago en mi cocina-laboratorio....)

Quizá el título no sea el más adecuado, puede que esto hubiera debido llamarse " historia de mis cuatro pelos, andanzas y desventuras".

Foto: mi botella con decocción de nueces y vinagre. Menos elegante y atractiva que la de los bonitos champús y mascarillas que ofrece la industria, pero para mi infinitamente más valiosa. Detrás, un bote con jabones varios y la botella del jabón líquido de potasa  que usa mi hijo para lavarse las manos.
Enlace
http://cuidandocuerpomenteyalma.blogspot.com.es/2013/02/lavate-la-cabeza-con-un-par-de-huevos.html

sábado, 23 de febrero de 2013

Cómo hacer jabón líquido y que se mantenga

Os lo explico bien clarito, paso a paso para que os enteréis

Con jabón de sosa, ya sea jabón de lavar o jabón de tocador. No he probado con jabones comerciales (no tengo), así que en este caso no garantizo el resultado.

Se coge el jabón (yo lo hago con jabón de lavar sobre todo) y se ralla sobre una tabla o bandeja.

Una vez rallado, se pone en un recipiente y se le añade agua hirviendo, unas dos veces su volumen.

No poner al fuego, ni con baño maría ni sin baño maría.

No batir con batidora, a no ser que lo queráis más blanco y menos transparente. El de la jarra de la derecha está batido con batidora, veréis que es  bastante menos transparente.



Moved despacito con espátula hasta que se disuelva completamente, no todo el rato, pero tampoco lo abandonéis y os vayáis a ver una peli. 

En una hora más o menos estará disuelto. Entonces, viene el truco del almendruco. Añadid un buen chorro de alcohol corriente, de 96ª, del de la farmacia o del de los chinos, todo vale.


Removed bien para que le alcohol se integre, y veréis que se vuelve más líquido y más transparente.yo lo hecho a ojo, pero calculad, si os gusta la precisión, entre un 10 y un 15%.

Dejadlo enfriar en el mismo recipiente 24 horas, si pasáis por su lado, dadle una vueltecita si queréis. 

A las 24 horas se puede envasar, y tranquilas/os, no se volverá "moco". Al lado izquierdo de la botella hay una gota de jabón que ha caído,  hay que fijarse bien para verla. 


Para los platos si es de aceite usado, y para el lavavajillas ( ojo, poned poquito)

Para la lavadora con aceite sin usar, estupendo. Hay varias recetas en el blog:

http://brujaburbujas.blogspot.com.es/2013/02/jabon-casero-y-receta.html

http://brujaburbujas.blogspot.com.es/2011/01/nuevo-jabon-de-lavar.html

http://brujaburbujas.blogspot.com.es/2013/02/jabon-casero-y-receta.html

Y el proceso:

http://brujaburbujas.blogspot.com.es/2010/07/como-hacer-jabon-proceso-en-frio.html

jueves, 21 de febrero de 2013

Óxido de zinc





Se le llama también blanco de zinc, su fórmula es ZnO.


Es un polvo  blanco, usado en multitud de cremas por sus excelentes propiedades antisépticas y bloqueadoras de las radiaciones solares. ayuda además a cicatrizar heridas, alivia los picores. Posee efecto secante,  refrescante y astringente.

Estas características lo hacen útil en cremas para dermatitis, protectores solares y cremas para bebés, aliviando y previniendo la dermatitis de pañal. Se usa además en polvos para pies y algunos desodorantes lo incluyen en su formulación, porque inhibe el crecimiento de las bacterias causantes del olor.

Así que tenemos en esta sal mineral un interesante aditivo para cremas. La proporción debe ser de un 5 a un 12%,  diluyéndolo en la fase oleosa, los aceites que pongamos en la crema. Por lo que yo he visto se diluye mejor.

Se puede añadir al linmento oleocalcáreo mejorándolo. La proporción no debe superar nunca el 12%.

Os animo a probar y ver los resultados. una de sus propiedades es la de cerrar los poros de la piel, y el exceso en su aplicación puede resecar la piel.

Polvo desodorante para pies.
Mezclar óxido de zinc (10%) con arcilla verde(40%) , bicarbonato ( 40%) y hojas molidas de salvia (10%).

Desodorante casero

La misma fórmula, pero sin hojas de salvia, a no ser que las reduzcáis a polvo finísimo. Añadir gel de áloe vera , o agua de rosas y a.e. de lavanda o  romero.
 

El zinc es importante también en nuestra dieta, participa activamente en la síntesis de la insulina y nos ayuda a expulsar el dióxido de carbono, alivia las alergias y aumenta la inmunidad natural.
Su carencia debilita el cabello y las uñas, produce diarreas,  problemas de próstata, irregularidades en la menstruación, pérdida de capacidad olfativa y retraso en el crecimiento en niños. 
El tabaco y el alcohol disminuyen nuestras reservas de zinc.
 Algunos estudios apuntan a que el zinc juega un importante papel en la producción de insulina, siendo interesante que los diabéticos vigilen sus niveles y comprueben que son adecuados.

Alimentos que contienen zinc:

Cereales integrales, levadura, avena, arroz, maíz, mijo y trigo integral.

Pipas de calabaza y girasol, cacahuetes, nueces, almendras, avellanas.

Cebollas, ajo, perejil, setas  y judías

Alubias , lentejas, guisantes, garbanzos y soja.

Carnes, huevos, mariscos y té

Y para finalizar, unos  enlaces interesantes:

http://ww5.komen.org/Espanol/Cinc.html
http://tianshibolivia.blogdiario.com/
http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1186

Fotografía: bandeja de arcilla artesana y, sobre ella,  polvo de óxido de zinc.


martes, 7 de agosto de 2012

Capricho jabonero


Un jabón, solo por el capricho de hacer jabón. Lleva aceite de oliva, coco y palma, muy hidratante y con un rico aroma. Añadí espirulina para el verde y cacao para el marrón, y colorante rosa.

  
Para un cumpleaños especial, y con mucho cariño.


La fórmula usada:
Aceite de oliva  797
Aceite de coco 191
Aceite de palma 242
Sosa  160
Agua 410

viernes, 27 de abril de 2012

Como hacer champú casero

Jabón líquido de potasa, a mi me va perfecto como champú.

Era mi asignatura pendiente, conseguir un buen champú, y la verdad es que con este estoy encantada. Pero cada cabello es un mundo, no sé si a tod@s os irá igual de bien.

Después de probar el jabón de sosa, las nueces de lavado, los potingues hechos con tegobetaína y  el no-poo, esta es, para mi, la solución perfecta. Con tintura de ortiga y aceite esencial de romero queda perfecto.

Con el jabón de sosa, aunque tenga sobreengrasado bajo, el pelo hace "ñic-ñic" al aclararlo. Y si lo tiene más alto, el pelo queda mal.

Aprendí a hacer potasa en el blog  Jabón y agua, os dejo el enlace donde lo veréis explicado perfectamente:  http://jabonyagua.blogspot.com.es/p/tutorial-jabon-liquido-koh.html.  Desde aquí mi más profundo agradecimiento por compartir sus conocimientos y experiencia.

He cambiado la fórmula, porque el que ella hace es jabón para lavar la ropa.

La fórmula que uso para  champú es esta:

Aceite de oliva 300 gr.
Aceite de coco 70 gr.
Aceite de  ricino 30 gr.
Aceite de girasol 50 gr. 
Ácido esteárico 30 gr. 
Potasa 96 gr.
Glicerina 273 gr.

Tiene un sobreengrasado del 0% y una concentración del 20%. Aunque el sobreengrasado real es más alto, la pureza  de la potasa es del 90%.

Lo primero de todo es seguir todas las normas de seguridad, sobre todo usar guantes, ya que la potasa también es peligrosa para la piel.

Se calienta la glicerina y se disuelve en ella la potasa. Se calientan los aceites y cuando lo tengamos todo a 60º vertemos la glicerina con la potasa sobre los aceites poco a poco.
Batimos un poco y cubrimos con fil  transparente, hacemos un agujero en el centro para meter la batidora y seguimos batiendo hasta la traza, a velocidad baja al principio y luego a velocidad más alta.

Cuando tengamos una buena traza, retirar el fil, poner uno nuevo y abrigar bien durante 10 minutos. Destapar y mezclar bien con espátula para homogeneizar. Cubrir y abrigar muy bien durante 24 horas.

Pasado ese tiempo, destapar y agregar agua caliente hasta obtener la consistencia que nos guste. Si queremos podemos sustituir el agua por una infusión o decocción de plantas.

Embotellar y esperar 6 semanas para usarlo. En ese momento, le podemos añadir aceites esenciales y un chorrito de tintura de ortiga u otra planta.

No es la receta más fácil para empezar, pero si ya habéis hecho algún jabón de sosa podéis probar. Mejor empezad con un jabón para lavar. Yo hice este:

Oliva 900 gr.
Girasol 100 gr.
Agua 865 gr.
Potasa 216 gr.
Sobreengrasado  -14%
Concentración 20%

Para la lavadora es estupendo, No le pongo aceites esenciales, cuando hay que añadirle el agua le añado una decocción de romero o de tomillo y queda muy bien.


Edito para subir el último jabón de potasa, esta vez si ha quedado transparente. No lleva colorantes, ese es su color natural. Estoy deseando probarlo, pero hay que esperar.....

sábado, 11 de febrero de 2012

Los primeros del 2012

Unos corazones de aceite de oliva rodeando a un refundido verde, hice demasiados abetos. El de oliva lleva :
Aceite de oliva virgen extra 510 gr.
Agua destilada 125 gr.
Sosa 67 gr.

Tiene un sobreengrasado del 3%, es un encargo.



Estos dos de arriba y el de abajo son el mismo jabón, un jabón de lavar con todo lo que sobraba por mi despensa jabonera y un aceite de palma refinado que andaba dando vueltas por ahí.
Lleva:
Aceite de palma 720 gr.
Manteca de cerdo 41 gr.
Aceite de oliva virgen 700 gr.
Aceite de coco 200 gr.
Girasol 60 gr.
Sosa 258 gr.
Agua 540 gr.

Tiene un sobreengrasado de -4% y una concentración del 32%. La dureza es de 56, muy muy alta, así que a las cinco horas de enmoldar lo estaba sacando y cortando, y se cortó bien. El aspecto es terso y maravilloso, y yo diría que huele de maravilla, aunque no lleva ni esencias ni aceites esenciales, debe ser el aceite de palma.


Y bueno, aquí os muestro lo que he hecho con los ositos y recortes varios que sobraron de navidad, un jabón grandote y muy decorativo, con colores naturales, no lleva ningún colorante , el amarillo es del aceite de palma , y los marrones tampoco llevan colorante.


Un jabón de crisis, con ingredientes baratos, aunque muy suave y excelente para la piel.

Lleva:
Aceite de oliva virgen 700 gr.
Aceite de coco 300 gr.
Manteca de cerdo 300 gr.
Aceite de girasol bio 200 gr.

Huele muy rico a almizcle, rosa, geranio, mejorana y mirra. tiene un sobreengrasado del 8% de aceite de oliva (oleato de laurel) y una concentración del 32%. Un jabón del que me siento orgullosa.

viernes, 13 de enero de 2012

VINAGRE Y BICARBONATO


Una sustancia alcalina, tan inocua que se puede comer, barata (alrededor de 2 euros el kilo) y asequible (la venden en el super), además desodoriza, es bactericida, elimina el mal aliento y las bacterias de la boca, ligeramente abrasiva, limpia estupendamente el aluminio, quita el mal olor de la nevera, no contamina el medio ambiente, desatasca tuberías, se rumorea que los oncólogos la pulverizan en la zona de un tumor después de extraerlo....... Una amiga bruja se baña con él porque limpia el aura, hay quién se lava el pelo con él y lo aclara con vinagre, y debe ser estupendo porque cada vez más gente lo hace. Seguro que aún me olvido de alguna de sus propiedades, que parecen ser infinitas.

Qué maravilla ¿verdad? hablamos de algo tan simple y cotidiano como el bicarbonato de sodio. En mi casa nunca faltan dos botes de bicarbonato: uno en la cocina y otro en el cuarto de baño, además de los muchos preparados en los que lo incluyo: suavizante y desodorizante para la ropa, abrillantador para metales, limpieza del suelo, azulejos, baño.....

Ahora hablemos de una sustancia ácida, de origen aún más natural (por lo menos antes) nos lo comemos en ensalada, es capaz de eliminar eficazmente los restos de jabón, se usaba diluido en agua para dar brillo al cabello y eliminar parásitos, limpia el óxido de los metales, descalcifica, desengrasa y abrillanta, y por supuesto es barato y ecológico.

Es el vinagre, un líquido increíble, y muy útil.

Y lo mejor de todo es que podemos mezclar ambas sustancias con interesantes resultados. el suavizante de la ropa que triunfa y cuida nuestro bolsillo y la naturaleza, no es otro que una dilución en agua de estas dos sustancias maravillosas. Casi toda la casa puede limpiarse con jabón y bicarbonato, y aclarar con agua y vinagre, con excelentes resultados, desde el baño a los cristales, desde el horno a los juguetes de plástico, desde las deportivas a las cortinas..... probadlo e inventad vuestros propios usos.... la naturaleza , vuestro bolsillo y vuestra salud os lo agradecerán.

Sal y vinagre juntos son excelentes como abrillantador en el lavavajillas junto con un poco de alcohol, y dejarán nuestros suelos de terrazo maravillosos ( sal, vinagre y un poco de alcohol ).

El interior de nuestra nevera queda fantástico y limpio con agua y bicarbonato, y un poco de vinagre y alcohol para aclarar. Y si tu desagüe no corre bien, vierte bicarbonato y a continuación un chorro de vinagre, y no añadas agua ni abras el grifo en un buen rato. Hasta en el cesto de la ropa sucia tengo un saquito con bicarbonato, para evitar olores.

Cuando mezclamos ambas sustancias )ácido y base) se produce un burbujeo característico y se desprende un gas ( dióxido de carbono) a causa del ácido acético que posee el vinagre. Como resultado, obtenemos un sal disuelta en agua ( NaAc), acetato de sodio.

Un divertido enlace para los que tenéis niños : http://www.primaria.librosvivos.net/Como_inflar_un_globo.html

De Wikipedia:

Esta es una reacción conocida como "burbujeo" entre el bicarbonato de sodio y el vinagre . 84 gramos de Bicarbonato de sodio reaccionan con 750 g de vinagre con 8% de concentración de ácido acético para hacer 82 g de Acetato de sodio en solución. Por la posterior evaporación del agua, uno puede obtener una solución más o menos pura de Acetato de sodio o sus cristales.

Para lavar tu pelo http://foro.recuperarelpelo.com/viewtopic.php?t=31785&start=15

lunes, 31 de octubre de 2011

Oro verde

Mi abuelo plantó olivos hace unos cien años. Olivos majestuosos que crecieron lentamente y proporcionaron a mi familia una fuente de salud y satisfacción.
Crecí en un pequeño pueblo en medio del campo, y recuerdo cuando traían el aceite de la almazara. Venía en unos bidones que se transportaban en un carro hasta la casa. Luego se trasvasaba hasta unas garrafas enormes de vidrio verde forradas con pleita; eran muy grandes, de un vidrio grueso, totalmente redondas. Investigando he averiguado que se llaman damajuanas.
Desde el carro, se inclinaba poco a poco cada bidón y el aceite caía a través de un embudo hasta la garrafa, Yo me quedaba extasiada, viendo bajar aquel líquido verde con reflejos dorados lentamente, con sumo cuidado, para no perder ni una gota del preciado aceite. Luego se guardaban todas las garrafas en una cámara de la que solo mi madre tenía la llave.

El aceite de oliva es el tesoro del mediterráneo, auténtico oro verde, un prodigio de salud y belleza. Y somos muy afortunados al tenerlo tan cerca y poder disfrutarlo para nuestra salud y belleza.
Es hidratante, antiinflamatorio, nos ayuda a luchar contra los radicales libres. Se aplica también en quemaduras, si no tenemos a mano una pomada específica, lo mejor es poner sobre la piel una capa de aceite de oliva. Hablamos, claro está, de aceite de oliva virgen extra.
Mis últimos jabones los he hecho con este aceite; solo oliva en uno de ellos y oliva y corteza de naranja en el otro; sin aromas ni colorantes, ni siquiera aceites esenciales.

Jabones de aceite de oliva y naranja

El jabón de aceite de oliva no produce mucha espuma; no conviene usarlo, com otros, tras seis semanas de curado; es mejor dejarlo bien envuelto después de su curación y esperar ocho o nueve meses; entonces nos dará lo mejor de sí mismo.


Jabones de aceite de oliva con decocción de romero

Para l@s interesad@s, os pongo la receta que utilicé para este jabón:

Aceite de oliva virgen extra 510 gr.
Agua 90 gr.
Decocción de romero 35 gr.
Sosa caustica en perlas 67 gr.

El de naranja es igual, con la única diferencia de que se aparta una pequeña cantidad de agua, en la que se tritura la piel de la naranja y se añade un poco de zumo.
Tanto la decocción de romero como la corteza y zumo de naranja se añaden al jabón una vez que este ha llegado a la traza.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Nueces de lavado


Compré nueces de lavado hace poco, y la verdad es que me encantan. Para lavar ropa oscura son fenomenales. Se ponen seis o siete nueces en un saquito y se mete en el tambor de la lavadora; se pueden usar hasta tres veces, no hay que añadir ni suavizante ni nada más. La ropa sale limpia y suave, imposible lavar con algo más natural.

En ropa clara no las he probado, no creo que quede muy blanca, las nueces dan al agua un ligero color marrón.

Las nueces por sí mismas no hacen espuma; asociamos más espuma con más limpieza, pero no siempre es así.

Hice una decocción de 30 nueces en un litro de agua; se pone el agua a calentar y, cuando empieza a hervir, se añaden las nueces. Dejar hervir cinco minutos, apagar y luego llevar de nuevo a ebullición durnte otros cinco minutos.Filtrar y templar y ya está listo.

Se puede usar como champú, deja el pelo absolutamente suave, incluso el mio, que es bastante seco. También se puede mezclar con jabón para hacerlo líquido y usarlo como champú, jabón de manos, o gel de ducha.

Podemos añadir a ese agua de las nueces unas plantas y luego colar, así incorporaremos a esta decocción las propiedades de las plantas; no hagáis mucha cantidad, conviene usarlas lo más recientes posibles, para que tenga más propiedades.


Podemos añadir:

Ortigas y manzanilla. La ortiga es una excelente regeneradora capilar y la manzanilla aclara el cabello y le aporta brillo.

Cola de caballo, para prevenir la caída.

Romero y árnica para cabello seco. El romero estimula el crecimiento del cabello.

Romero y yema de huevo. En poca cantidad para usar en una semana o menos, conservar en la nevera. El huevo aporta nutrientes al cabello, y es muy beneficioso. También se puede usar la yema batida con limón como mascarilla; dejar actuar 15 minutos y aclarar.

Menta y salvia para corregir el exceso de grasa.

Salvia y tomillo para la caspa.

También podemos añadir, en el momento de usarlo un chorrito de cerveza. El lúpulo aportará más volumen a nuestro cabello. Hay que tener en cuenta que la cerveza, al igual que la manzanilla, aclara el cabello ligeramente.

Os animo a probarlas y ver los resultados.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Suavizante para la ropa

Ya llevaba tiempo usando vinagre como suavizante, sale más barato, es más natural y no genero tantos residuos ni contamino tanto.

Reconozco que no sé quién ha creado esta fórmula, la he encontrado en tantos lugares en internet que no sé quién la creó, y nadie cita al autor/a.

Necesitaréis una botella de plástico, un cubo o recipiente amplio, un embudo, 6 partes de agua, 6 partes de vinagre de vino o de manzana, 1 parte de bicarbonato y unas gotas de aceite esencial de vuestro gusto.

Se pone en el cubo el bicarbonato y se le agrega el agua muy caliente. Disolver bien con una espátula o cuchara de madera. Cuando esté frío, agregar el vinagre POCO A POCO; cuando el vinagre entra en contacto con el bicarbonato, se genera efervescencia, es normal, pero por eso lo verteremos poco a poco y usando un cubo o recipiente bien amplio.

Esperaremos a que la efervescencia desaparezca, y lo comprobaremos removiendo la mezcla; en ese momento añadiremos 15 gotas de aceite esencial y envasaremos en la botella utilizando un embudo.

Yo ya lo he probado, funciona estupendamente para la lavadora, ahorro dinero y vengo menos cargada del súper. Y mi ropa también sale ganando, una porquería menos que le pongo.

 Edito la entrada y añado foto con marca de agua.