martes, 13 de octubre de 2015

Chocolate para el otoño



Hice un jabón de chocolate, negro, muy negro.  El jabón de chocolate lo hago siempre en caliente, y añado el cacao después de gelificar. 

Bueno, pensé, podría añadir algo de glicerina para darle un poco de color, quizá un poco de glicerina rosa fundida y unos cubitos verdes por arriba,  a fin de cuentas, hecho en caliente no tendría que abrigarlo.

La idea parecía buena, pero.....quizá la mezcla estaba demasiado caliente; vierto parte del cacao  en el molde de madera ( con forro de goma-eva), ahora un poco de glicerina rosa suave, qué mono va a quedar; más jabón de chocolate, más glicerina rosa, el resto del chocolate y cubitos verdes por arriba, justo el molde lleno, que bien.

Lo dejé en la encimera y a otra cosa mariposa. Ala hora, voy a mirar.....sorpresa! sobre la encimara había una capa de glicerina transparente. Levanto el molde ( o lo intento) y veo que está pegado. 

Lo separo con un cuchillo, lo cambio de sitio..... y sigue llorando glicerina, atravesando las ranuras de la goma-eva y la base del molde.

No tocaba sino esperar, y poner papel alrededor para absorber la glicerina.

Lo corto, y este es el jabón :




Una cosa negra negra, sin ninguna gracia....

Tenía que arreglarlo, a ver cómo. La fórmula estaba bien, el jabón era muy bueno, pero muy soso.

Colocando cosas en el armario jabonero encontré un cortapisas con forma de osito, y lo ví.
Ví un jabón negro con un oso blanco en el centro,  y un jabón blanco con un oso negro....

Significaba duplicar la cantidad de jabón, pero estaba decidida. Misma fórmula pero sin cacao, y un poco de dióxido de titanio para blanquear, dos moldes y al lío.




Este es el resultado final, aún asoma en la parte negra la glicerina verde, la única superviviente porque estaba puesta encima.

Un jabón igual de bueno, pero más interesante.



La próxima vez, me aseguraré de que todo está más frío....




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