Ya sé que la publicidad en estas fechas dice todo lo contrario. Ojo con las marcas, no todas son iguales, algunas pueden ser muuuuuy peligrosas.Ya nada es como antes, y perfumes y colonias NO son una excepción....Especialmente, los almizcles sintéticos que se usan actualmente en la mayoría de marcas de perfumería, son culpables de muchas alergias y problemas de salud.Os dejo un enlace de un artículo de la Fundación Alborada que no tiene desperdicio:http://www.fundacion-alborada.org/ultimas-noticias/la-cara-menos-fashion-de-los-perfumes-en-navidad.htmlY otro enlace, de biblioteca pléyades:http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_industryweapons188.htmSé que a muchas personas no les gustan mis jabones porque la mayoría no huelen a nada .... nada que no sea jabón. Pero cada día soy más reacia a usar aromas sintéticos, y los buenos aceites esenciales son caros y duran poco en el jabón.He hecho algunos intentos de agua de colonia casera, macerando en alcohol de 70º cortezas de cítricos y especias; desde luego, nada parecido a lo que nos ofrece la industria perfumera, ni en cuanto a olor ni en cuanto a toxicidad.....No creo en los reyes magos, sé que no me lo traerán, pero creo que va siendo hora de hacerme con un alambique.
Con vinagre, alcohol y sal. Todo es barato y lo tenemos en casa. Pensad que en esos platos, cubiertos. vasos, comemos y bebemos, y conviene tener muy bien controlado lo que ponemos sobre ellos antes de poner nuestra comida. Sobre todo en la fase final de aclarado, no deberíamos ponerle nada que no se pueda comer.....Calentar medio litro de vinagre sin que llegue a hervir, y cuando esté muy caliente, se añaden dos cucharadas soperas de sal.Dejar enfriar completamente y añadir 100 ml. alcohol para acelerar el secado.Envasarlo, y llenar el depósito para el abrillantador. Etiquetar la botella y guardarla para ir rellenando. Los platos, y sobre todo el cristal saldrán resplandecientes.
En colaboración con Púrpura Robles, http://purpurarobles.blogspot.com/ pendientes de jabón... Yo hice y corté los mini jabones de glicerina, y ella hizo el resto.
Van barnizados, por si se pone a llover.
Estos de la foto son los míos, pero hay más, por si alguien quiere unos.
Y tres fotos más, que he "robado" del blog de Púrpura:
Cajas de origami para los jabones. Artesanas como estos, fáciles de hacer, porque lo que hacemos con nuestras manos lleva parte de nosotros.
Aquí veis a la bruja dentro de una de ellas. Cajas de colores, como los sueños y la alegría, cajas para alegrarnos los días grises y cortos del invierno.¿Que cómo se hacen? pues os dejo un enlace donde se explica con más detalle: http://naroha.blogspot.com/2011/09/origami.html. Ahí tenéis más fotos y enlaces a los vídeos ( son lo mejor para enterarse bien).
El inconveniente de este modelo es que siempre son cuadradas, pero para jabones pequeños u otros objetos van bien.
Me gusta más esto que comprar cajas ya hechas, además se pueden hacer con papel reciclado, posters o calendarios, ahora que se acaba el año es la ocasión perfecta para reutilizarlos.
Estas están hechas con calendarios, uno de mandalas y otro de hadas.
Y estas son de folletos, fascículos y papeles diversos.
Con el rabo mata moscas, o eso dice el refrán.
Pues eso, casi todos los jabones envueltos, los últimos terminando de secar ¿ qué hace una jabonera? pues monerías con los recortes. Como las de las fotos.
Con un cortapastas (varios en realidad) se recortan los trozoa de jabón, se agujerean con una aguja de punto, una cinta, una bola y listo. Pueden ser adornos para el árbol, decoración para el baño, o un colgante para el bolso, así llevas siempre jabón artesano para lavarte las manos.
Ojo, las bolitas han de estar tiernas para poder perforarlas con la aguja sin que se rompan.
Hasta he pensado hacerme unos pendientes con las estrellas pequeñas.
Es que un jabonero nunca tira ni una pizca de jabón...
Y aprovechando los últimos restos de jabón y glicerina:
Son muy fáciles de hacer, si os animáis , estos de la foto llevan:
30 gr. de manteca de cacao
30 gr. de aceite de almendras
20 gr. de aceite de ricino
20 gr. de cera de abejas
Un chorrito de colágeno y vitamina E
15 gotas de a.e. de árbol del té y 10 de lavanda.
Poner un cazo a calentar al baño maría, verter la cera pesada, la manteca de cacao y los aceites; el fuego bajo, dejar que se derrita todo poco a poco.
Cuando esté fundido, apagar el fuego y retirar el cazo del agua, añadir el colágeno, la vitamina E y los aceites esenciales (aunque estas cosas son optativas). Poner en tarros o cajitas bien desinfectadas con alcohol y esperar a que endurezca.
No confundir con la vaselina, que es un derivado del petróleo, copio de la web:
"La vaselina, es un producto de consistencia pastosa, de color blanco o amarillento, compuesto por una mezcla de hidrocarburos sólidos y aceites minerales pesados. Se obtiene como residuo derivado de petróleos pobres en asfalto."
Podéis cambiar los aceites a vuestro gusto, o macerar plantas secas en alguno de ellos, a mi me gusta hacerlo en frascos limpios, bien tapados y lejos de la luz por un mes o más. Os aconsejo caléndula en aceite de girasol bio, manzanilla en aceite de almendras o tomillo en aceite de ricino. El aceite de girasol de calidad es muy adecuado para macerar plantas y extraer de ellas todas sus propiedades; muchas veces cuando compramos supuesto aceite de caléndula, en realidad estamos comprando girasol en el que se ha macerado la planta.
No pongáis colorantes ni aromas, no sabemos qué contienen y mejor evitarlos. Podéis usar plantas molidas secas directamente añadidas a los aceites derretidos (probad con menta, o tomillo, manzanilla...) siempre de cultivo propio o de un proveedor de confianza. Como colorantes, frutos rojos secos, cúrcuma, azafrán, espirulina , escaramujos secos y machacados.. todo lo que se os ocurra.
Esta foto no la había subido, es un jabón para año nuevo, momento en el cual el movimiento del sol hacia el sur empieza a percibirse, aumenta la luz y podemos pensar en la promesa de la primavera. Un jabón blanco con aceite de oliva virgen extra, aceite de coco y manteca de karité. Pero como es bueno no olvidar totalmente el pasado, también lleva estrellas que los recuerdan, del jabón de la columna. Puede que busque dos parecidas y me haga unos pendientes, o quizá las guarde para decorar otros jabones. Los jabones lisos se pueden combinar incrustando figuras recortadas de restos de otros jabones, es una técnica sencilla y se pueden obtener resultado de gran belleza. En este caso,como el jabón ya estaba hecho y duro, las he pegado con un poco de jabón recién hecho, no se cuanto aguantarán, pero el resultado es muy hermoso.
También hice el jabón que comenté, aunque el verde queda más amarillo que verde, y el rojo me dio tres tonos distintos con el mismo colorante. Está hecho sin colorante, luego en la parte de arriba se van vertiendo las masas con los dos colorantes en forma de puntitos, y se extienden con un palillo de brocheta.
La barra con una pastilla cortada.
Según han ido pasando los días, el amarillo se ha vuelto casi verde, y los tres tonos de rojo se mantienen. Es un jabón para el solsticio, la fiesta de Yule pagana, o un jabón de Navidad si lo preferís.
Y aquí, tres pastillas ya cortadas. Lo metí en el horno, dos horas tapado con fil transparente y a 50º. Luego esperé cinco horas sin abrir el horno para que enfriara lentamente; ya no pica, y está muy duro.
La belleza está en el interior, eso dicen. Y en este caso es cierto. Por fuera los colores son tenues y sin fuerza, pero en el interior brillan en todo su esplendor ( la culpa fue mía por no abrigarlo para que gelificara.
Es mi primera columna, y estoy bastante contenta con el resultado. Ha de endurecer un poco más para poder recortarlo bien. Lleva aceite de oliva virgen extra, aceite de coco y ricino. Sin aromas de ningún tipo, solo huele a jabón.
Esta de abajo es la foto del exterior, no parece ni el mismo, pero lo es:
Este jabón me recuerda al océano ( o las aguas volcánicas del Hierro, no sé ), lleva aceite de oliva virgen extra, aceite de coco y manteca de karité. Huele a geranio y naranja.
Son los últimos jabones del año ..... los últimos que se podrán usar en este año, no creo que los últimos que haga, porque esto engancha mucho.
Aunque.... los puedo meter en el horno. Dos horas a 50º y en tres semanas estará listo, estoy pensando en algo decorado en verde y rojo, dos colores muy navideños, con aceite de oliva, coco. ricino, almendras y manteca de cacao...Este también lleva aceite de oliva, coco y ricino. El aceite de ricino me parece muy interesante de cara al invierno, nos protege del frío y hace mucha espuma, como el coco, aunque hay que medir bien las proporciones para que no se nos dispare el yodo, entre otras cosas.
Aquí está, es y no es glicerina. El resultado de un solo jabón queda en dos capas. Me imagino que al tener dos densidades sedimenta de esa forma. Enriquecido con glicerina líquida, jabón de oliva y coco.
No es lo que yo quería, pero no está mal..... la frase sempiterna de los jaboneros. Es bonito, no sé si demasiado rosa. La culpa no es del cha-cha-cha, sino de un acelerón en la traza. Eso sí, un jabón muy bien perfumado con cedro y maderas de Arabia. La fórmula lleva oliva, coco y ricino.
Me encanta el color y la forma de este jabón. Apenas ha salido del molde y ya hay una vendida.... que no podrá ser usada antes de un mes. También con oliva, coco y aceite de ricino.
A los amantes del jabón nos encanta experimentar. Primero viene la teoría, luego la práctica de lo aprendido, la reflexión y la propia idea de qué hacer con lo aprendido.
Ayer hice mi propia glicerina, glicerina casera, auténtica, no una cosa que compras y refundes.
Y después de la lección, mi propio experimento, a mi manera, sumando dos y dos y dando el salto cuántico.
Y cuando ya tienes tu propia teoría, hay que comprobarla. Este fue mi resultado: un jabón que por un lado es glicerina y por el otro jabón clásico; pero todo es el mismo jabón, ahí está el misterio y la gracia.
Lleva una infusión de menta y menta seca, y tiene un delicioso olor a menta.
Recién desmoldado, ni siquiera ha pasado aún por el salón de belleza para recortarse los bordes.