sábado, 18 de abril de 2015

Jabón de leche de coco y avena

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que elaboré este jabón.

Creo que todo lo que sea sustituir el agua de un jabón por una infusión  bien concentrada u otra sustancia es enriquecer el producto final.
Este jabón lleva leche de coco y leche de avena, ambas bien congeladas antes de preparar la lejía con ellas.


Hice el jabón en un molde vertical (en realidad era la caja de una batidora ) de 40 cm. de altura, longitud suficiente para obtener 15 hermosas pastillas de jabón.

Casi nunca hago fotos de la barra sin cortar, pero en esta ocasión sí las hice:


Las 4 caras largas exteriores llevan el mismo dibujo. No, no son firulillos, es......una transferencia hecha con un papel, este:


Es un papel con un ligero relieve, que es lo que se transfiere al jabón. En este caso, en color rojo.
Me he planteado si el colorante del papel será dañino para la piel, pero no he encontrado ninguna información al  respecto, así que pasé a las pruebas empíricas. Mis manos son muy delicadas, he padecido dermatitis en ellas durante diez años, y aún de vez en cuando aparece algún brote; llevo diez días usando este jabón como jabón de manos, y no he apreciado ningún problema ni reacción adversa. 

Veamos ahora cómo hacer el molde para este jabón.  Necesitamos una caja vertical, tanto puede ser cuadrada como rectangular. Hay que despegarla y cubrir las caras interiores con el papel, pegándolo cuidadosamente. Se cubre todo menos el fondo y la parte superior.  Después, pegamos de nuevo la caja. Queda así:



 Hacemos una "funda" de cartón duro para darle estabilidad a la caja, y el siguiente paso es hacer el jabón y verterlo.


También se pueden utilizar papeles texturizados con relieves. Yo ya tengo uno esperando.....

viernes, 10 de abril de 2015

Desodorante casero sin harina



Por la red circula una peculiar receta de desodorante casero con harina de maíz.

Siempre me he negado a ponerme harina en las axilas, no creo que sirva de mucho. No le veo sentido, salvo para hacer la mezcla más consistente. Antes que eso pondría una goma: xantana, guar.....

He probado otras recetas, que si bicarbonato, que si arcilla verde (que no veas como pringa si te pasas), y he obtenido diferentes grados, entre el fracaso y el éxito parcial.

El bicarbonato raspa al aplicarlo, salvo que antes se neutralice mezclándolo con un poco de vinagre, su aliado y enemigo. Por supuesto un vinagre de calidad y macerado con buenas plantas. Estas no solo nos sirven para obtener oleatos, tinturas o extractos glicerinados, también pueden ser maceradas en vinagre con muy buenos resultados.

No me gusta el vinagre de manzana, salvo que sea biológico, para mi el mejor vinagre es un buen vinagre de vino tinto, porque es el que contiene más polifenoles. Antiguamente el vinagre se hacía en casa, otro día os contaré sobre eso, un experimento pendiente.

De todas mis indagaciones, me ha quedado claro que una buena dosis de aceite del árbol de té es imprescindible. Además óxido de zinc, tiene buenas propiedades en preparados para piés "aromáticos", así que también irá bien para un desodorante. Y gel de áloe vera.

Copio de http://www.supernatural.cl/usos-cosmeticos-aloe-vera.asp

"El Aloe Vera Penetra en las tres capas de la piel: Epidermis, la dermis, la hipodermis, expulsando bacterias y depósitos de grasa que tapan los poros. Al su vez la acción de los nutrientes naturales, los minerales, las vitaminas, los aminoácidos y las enzimas, estimulan la reproducción de nuevas células"

También es astringente, y tiene propiedades como filtro solar. Siempre imaginé que mi desodorante acabaría llevando áloe vera, y es que, a veces, me lo aplico directamente como si fuera un desodorante. 

Compro un gel de áloe vera comercial ( de los pocos productos comerciales que siempre hay en mi baño ). En España es caro, así que cuando viajo a Manchester  lo compro allí, cuesta la mitad:



Y ahora, os copio la fórmula de mi desodorante, no he añadido gomas ni ningún emulsionante, ha quedado una loción bastante ligera y nada grasa:

Gel de áloe vera          40 gramos
Glicerina                       3 gramos
Óxido de zinc               3  gramos
A.e. árbol del té           2  gramos
Agua de rosas            10  gramos
A.e. de romero           20  gotas
E.s.p.                           14  gotas

Y la foto del invento:




martes, 31 de marzo de 2015

Fotos del taller

Han sido dos tardes maravillosas entre jabones y cremas, me lo he pasado estupendamente, y espero que mis alumnas también.
Muchas gracias por vuestro entusiasmo y vuestras ganas de aprender, y muchas gracias a Belén, la autora de las magníficas fotos.


 Jabón de avena y caléndula, muy hidratante para pieles sensibles. Con aceite de oliva, coco, palma, semillas y maíz, un buen oleato de caléndula y leche de avena. Al fondo, búhos con aceite de oliva, un 5% de sobreengrasado y fragancia de azucenas. 

 

Jabón de aguacate y zanahoria, para estupendas duchas de verano, para cuidar la piel castigada por el sol. Con aceite de oliva, coco, maíz y palma, un oleato de zanahoria en girasol y un oleato de aguacate en oliva. La parte de color verde la hicimos añadiendo espirulina, y en la parte más clara añadimos un poco de dióxido de titanio, el oleato de aguacate oscurece lo suyo, y el de zanahoria también.


En esta foto,  ambos jabones, ya cortados.

Una foto de conjunto, con todos los jabones, incluyendo el jabón de aceite usado, con una concentración del 20%, se cortó estupendamente, sin resquebrajarse.



Las cremas que hicimos. Un bálsamo labial con karité, ricino, aceite de zanahorias y a.e del árbol del té en los tarros pequeños, una crema corporal ( de suave color amarillo)  con aceite de zanahorias, sésamo y nuez, con a.e. de lavanda y cajeput,  y una crema para cutis delicado, con caléndula y manzanilla, y muchos extractos: vid roja, caléndula, bisabolol, castaño de indias, centella asiática; con a.e. de bergamota.



 Una última foto, con todos los productos realizados




domingo, 22 de marzo de 2015

Taller exprés y nuevos jabones

El lunes 30 y martes 31 de Marzo impartiré un taller de jabones y cosmética. El horario de 16,30 hasta las 21, o hasta que nos cansemos,  los dos días.
Si alguien está interesad@, que me mande un correo para más detalles.


Este es el estreno de mi último molde, unos búhos ingleses, jabón de chocolate.


Jabón de bicarbonato, que se había acabado y había que reponerlo. Hecho en caliente, me gusta mucho como queda.


Jabón neutro, me habían encargado y no lo tenía. He cambiado la fórmula, lleva aceite de oliva, palma, maíz, coco y lanolina. Tiene un buen acondicionado para ser un jabón con 0% de sobreengrasado.

Hice otro antes, con lanolina, y me gustó tanto que la he puesto también en el jabón neutro.
Creo que no había subido la foto, así que la añado también:

 

jueves, 12 de febrero de 2015

Varios jabones

Recién hecho de ayer por la tarde y entre dos jaboneras, jabón de sales del Mar Muerto, con mica azul y cobre.
Si queréis probar, os dejo el enlace del vídeo con la técnica, de  soaping 101
Y la foto de nuestro jabón:


Un jabón de café con muucho café, exfoliante y desodorante. La luna es jabón de avena y manzanilla:


Se llama "Luna", claro.
Y jabón de aguacate y caléndula, super hidratante:


Si estáis en Madrid y os apetece, desde mañana a las 19 horas, estaré en la Feria de la Boca


miércoles, 4 de febrero de 2015

Etiquetas de San Valentín




Por si a alguien le hacen falta, os dejo unas etiquetas para estas fechas,esta última la tenéis con texto y sin texto. Todas llevan espacio para que pongáis los ingredientes de vuestro jabón, o de cualquier cosa que hagáis.
Espero que os gusten, y que comentéis....

domingo, 25 de enero de 2015

Glicerina con aceite de oliva

Esta entrada se la dedico a Marta
Hay días en los que sientes un irrefrenable deseo de hacer jabón; bueno, es lo que tienen los vicios...

Admiraba, en el blog de Marta, un precioso jabón de glicerina de suave tono verde, conseguido gracias al aceite de oliva. Nada, nada, yo quiero ese jabón, y lo voy a hacer hoy.

Abro el armario jabonero y ¡porras! no tengo ácido esteárico; coco sí, glicerina, alcohol, agua y azúcar en la cocina,  nada, vamos a la calculadora de saponificación, a ver qué invento.
Coco sí, oliva, claro y ¿qué más? bueno, le puedo poner aceite de maíz, que da buen acondicionado, sin pasarse para que el yodo no se dispare.

Había hecho glicerina hace poco, con la excusa de estrenar un molde:



Pero ya estaba viendo mis bichos en un bonito verde, y sin colorante.

Pués nada, enchufo la olla de cocción lenta, peso mis aceites y los pongo dentro, preparo la lejía, mientras preparo los solventes, el azúcar con el agua, el alcohol y la glicerina líquida.
Como el invento no tenía ácido esteárico, tuve que darle unos meneos con la batidora para trazar el jabón,  que ya tenía un tono verde pálido, convencida de que al añadir los solventes y lograr la transparencia el color sería más bonito. De hecho el jabón tenía más homogeneidad después de poner los solventes que con el ácido esteárico; la transparencia fantástica, y yo, contentísima.

Pués venga, la mitad a un molde grande y el resto, al molde de los bichos. Salí feliz de la cocina, y volvía cada rato a admirar mi jabón, veía perfectamente el fondo del molde grande.

A las tres horas vino mi sorpresa: aquello estaba líquido como el agua, muy transparente, pero líquido; apenas una fina película sólida por arriba, pero si soplaba se movía; sí, la dureza de mi fórmula no era muy alta, pero estaba claro que aquello se quedaba líquido.

El molde grande me preocupaba menos, no tenía aceites esenciales ni nada, ya vería qué hacia con él; pero el molde de los bichos olía que alimentaba. Con una cucharilla, fui pasando el jabón de los moldes a una jarra; le añadí un poco de colorante rojo y lo puse en una botella:



 Lleva mucho alcohol, pero no más que cualquier otro jabón de glicerina, para lavarse las manos servirá, y para decorar el baño, también. Han pasado dos días y sigue líquido, ya tengo jabón nuevo para las manos.

Y dos lecciones aprendidas:
1- No intentes nunca más hacer jabón de glicerina sin ácido esteárico.
2- Tienes una receta para hacer jabón líquido con sosa, y transparente ( habrá que ver hasta dónde se puede reducir la dosis de alcohol).

Quedaba el jabón del molde grande, así que era hora de experimentar. Lo puse en un cazo a calentar, sin miramientos, a fuego directo, a ver si perdía agua y alcohol y espesaba algo, pero ni por esas; en un impulso loco, reuní todos los restos de jabón sólido que pude encontrar y los puse en el cazo; aquello era como una sopa, los trozos de jabón nadando en aquel caldo verde. Al rato  y viendo que no espesaba, le metí la batidora y se trasformó en puré, demasido claro aún para ser ni siquiera un refundido decente.

Preparé una nueva lejía para hacer un coco- oliva, a ver si aquello funcionaba; el puré pesaba  425 gramos, así que con 800 de jabón seguro que salvaba la papeleta. 
Calenté mis aceites con el puré y lo disolví bien con la batidora, añadí la lejía y me dispuse a hacer un jabón en caliente, a ver qué pasaba.
Espesó, gelificó bien en la olla, le añadí medio bote de fragancia de azucenas (lo primero que pillé)  y enmoldé.

En tres horas lo estaba cortando, la pega es que aquello tenía un color marrón bastante soso ( entre otras cosas, contenía todos los recortes de un jabón de café bien cargado); para disimular su sosería, aproveché para estrenar uno de los sellos que he hecho:


Y aquí está,  un jabón de café un tanto singular, no es el más bonito que he hecho, pero, a veces,  es el precio que hay que pagar por querer experimentar cada día.


miércoles, 21 de enero de 2015

Jabón de sal y karité



Jabón de sal del Himalaya y manteca de karité, un lujo para la piel, coloreado con mica, con fragancia de violetas y maderas árabes, una singular combinación que me encanta. Con aceite de oliva, coco, maíz y manteca de karité.

Envuelto con unas fajas florales, no se merece menos:

domingo, 4 de enero de 2015

Cremas ¿prodigiosas?

Hace poco me pidieron una crema contra la celulitis y las estrías..."oye, te pago lo que quieras si funciona".

Bueno, veré qué puedo hacer.
Lo he meditado mucho; verdaderamente, la celulitis no está en la piel, sino bajo la piel, y en cuanto a las estrías....bueeno, yo tengo algunas de recuerdo del nacimiento de mis dos hijos, y a estas alturas ya son viejas amigas. Las estrías son el resultado del rompimiento de las fibras elásticas de la piel (¿habrá algún pegamento que la una?).

Hablando en serio, una crema nutre y protege la piel, pero no puede hacer milagros... aunque algunos anuncios nos lo prometan día a día a través de imágenes con fantásticas modelos y maquillajes perfectos.


Ya pasaron los tiempos de las sustancias exóticas( baba de caracol, veneno de serpiente, partículas de oro.....) y ahora nos anuncian cremas con microdescargas eléctricas (¿?), que producen endorfinas(¡!) o que se infiltran en nuestro adn y producen mutaciones(j....).Si todo eso fuera cierto, estaríamos hablando de medicamentos, no de cosmética.

Las cremas que producen una inflamación en la piel ( y son muchas) no eliminan las arrugas, las esconden tras la inflamación, y si dejas de usarla lo comprobarás. La firmeza de la piel depende de los músculos que la sustentan, no de ninguna crema que nos apliquemos, pero mientras se siga  comprando el humo que nos venden, lo seguirán fabricando.

Copio y pego un párrafo de un artículo que he leído hace poco
Fuente: http://www.eldiario.es/cienciacritica/Ciencia-ficcion_6_339176091.html :

"Un cosmético según la  legislación española es toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y/o corregir los olores corporales y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado. Sin más. Todo lo que pase de ahí debe ser considerado fármaco, y como tal cumplir una severa serie de requisitos.


 ¿Qué tienen en común la mayoría de estos productos? Primero un marketing brillante, anuncios en los que además de mujeres perfectas vemos laboratorios dignos de la NASA y señores con inconfundible uniforme de científicos, un lenguaje ininteligible para quien no haya estudiado biología molecular o similar y un precio estratosférico, tan estratosférico que puede llegar a los 8000 euros el kilo."

Y, por supuesto, cuanto más cara es la crema, más divino es el envase ( realmente, es lo único que les envidio).

De verdad vale la pena cada línea, os recomiendo leerlo entero.

Hace ya muchos años que uso solamente mis modestas cremas, con buenos aceites, aguas florales, un emulgente y un conservante amigable ( al día de hoy, extracto de semilla de pomelo) y creo que con el dineral que me he ahorrado me financio el vicio jabonil a gusto. Suelo añadir extractos de plantas del herbolario o de mi creacción, y estoy contenta con el resultado ( y algunas amigas también).

Quiero terminar con una anécdota. Hará más de 25 años conocí a una anciana vegetariana; estábamos hablando de cremas y admirábamos su piel, arrugada pero a la vez lozana. Nos dijo que apenas usaba cremas, ella las vitaminas se las comía; verdaderamente la naturaleza y las plantas bien cultivadas son el mayor tesoro,  y podemos comprar muchos kilos con lo que cuesta uno de cremas.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Etiquetas navideñas

Esta es la última entrada de este año.
Estoy trabajando en un nuevo desodorante, sin harina...., ya os contaré pasado año nuevo.
Os dejo con unas etiquetas y cosas varias, espero que os gusten.


Podéis usarla como felicitación, o lo que queráis.


 Sencilla pero no simple, marco rojo y acebo.

Unos banners en blanco y rojo, si ponéis letras blancas quedarán geniales.

Y una etiqueta con unas campanas y muchas estrellas.
Feliz Yule, felices fiestas si es que celebráis algo. 
Aunque lo importante es ser felices todo el año.